self portrait
11/19/09
Como el nombre de un viejo LP. Como el sueño de la otra noche en el que llorabas. Como el vacío que quedó tras el incendio del roñoso teatro.
Que me cuentes tu historia, esa que tanto te gusta. Que me descuelgue del teléfono de cera cuando llamas siempre. Porque te encanta espiarme, porque te gusta que lo haga. Que me plante y no des un paso más sin ser mordida, quemada o perfumada.
Como el bosque que hay enfrente de mi antigua casa. Como hamburguesas en Kings Cross, las más buenas que probé. Como la latas de refrescos que coleccionaba en Montamartre. Como el pueblo a mitad tarde.
Que me dejes escapar. Que no me hagas pantomimas. Que sepas que yo siempre te seguiré, aunque me vaya a otro lado, Madrid por ejemplo. Que el metro es aburrido todas las mañanas. Que el amor en la playa es muy incómodo. Que no hay nada tan dulce como la luna de aquellos ojos de color miel. Qué miedo.
Como por comer. Qué pérdida de tiempo más fantática.
Self service.
Deformada realidad. Curioso autorretrato. Recuerdo esa calle y recuerdo ese manjar... Repetiremos esa hamburguesa algún día? La incognita me perseguirá noche y día.