El niño y la silla
En esta peculiar silla el niño se sentó plácidamente. Parecía ser su lugar ideal, parecía haber llegado al asiento mejor hecho a su medida y tener algo importante que significar al sentarse ahí. Nos miramos con atención, escudriñé lo que había más allá de la sencillez de la escena; el metal de la excéntrica silla convertía al niño en levedad, los colores de su ropa le quitaban importancia a la tarde y le otorgaban gracia a ese pedacito de plaza. Saqué la cámara; su mirada, de extrañamiento, me avergonzó un poco: guardé la cámara y miré a otro lado como deshaciéndome de la intimidad.
On November 22 2007
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