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7/12/09
Durante el día, cuando logro quedarme quieta en un lugar, se vuelve todo más difícil, comienzo a tararear canciones, canciones que como todo en el día a día me recuerda a ti, a medida que te recuerdo más canciones se me vienen a la mente, hasta que llega el momento en que simplemente no canto más, porque estallo en llantos y empiezo a pensar en alguna forma de distraer la mente y el corazón para que nadie pueda verme así.
Durante el día es difícil, sobre todo los fines de semana, fines de semana que se llenan de ti, de un nosotros como siempre, de lo que hacíamos, de tú y yo en tu casa, de tú y yo en mi casa, de nosotros en algún lugar de scl o maipú haciendo de la cotidianeidad algo tan asombroso, y luego vuelvo al sábado del o9 y me veo a mí, totalmente sola, sin planes por hacer, porque nada me interesa hacer, porque nada me llena, y ya no me agradan los "tapa pero no llenan" de lo que ha estado repleta mi vida desde hace dos años atrás, ya no me agradan porque sólo sirven para deprimir aún más mi pequeño corazoncito.
Los días son difíciles, sobre todo los fines de semana ... pero nada como las noches, casi le temo a la noche, podría salir, tengo conocidos, bastantes conocidos que me podrían y son capaces de llevarme adonde yo quisiera que me lleven pero no, PERO NO.
Las noches son temibles, las noches tienen tu nombre escrita, cuando me atrevo a encender un cigarro en mi ventana mirando al cielo yo ... yo simplemente me destruyo, y no es el cigarro, no es el cielo, o quizás si lo son, pero son en su totalidad, porque para variar, ambos me recuerdan a ti, y estoy tan cansada, tan cansada que no puedo siquiera terminar esto como me gustaría hacerlo-.