|
close
You will be charged
This gift will be added to your comment for free!
|
||
____________________¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶_________
___________________ø¶¶´´´´´´´´¶¶¶_______
______ø¶¶¶¶¶¶¶1´´´¶¶´´´´´´´´´´´´¶¶______
____¶¶¶´´´´´´ø¶¶´´¶´´´´´´´´´´´´´´¶¶_____
__¶¶ø´´´´´´´´´´1¶¶¶´´´´´´´´´´´´´´´¶¶____
_¶¶´´´´´´´´´´´´´´¶¶´´¶¶¶¶´´´´´´´´´¶¶____
_¶¢´´´´´´´´´¶¶¶´´´¶´´¶¶¶¶´´´´´´´´´¶¶____
_¶´´´´´´´´´¶¶¶¶¶´´¶¶´´¶¶´´´´´´´´´´¶¶____
_¶´´´´´´´´´´¶¶¶´´´¶¶¶´´´´´´´´´´´´¶¶¶¶___
_¶¶´´´´´´´´´´´´´´´¶´¶¶¶´´´´´´´´¶¶¶´´¶¶__
__¶¶´´´´´´´´´´´´´¶´´´´¶¶¶¶¶¶¶¶¶´´´´´´¶__
___¶¶´´´´´´´´´´¶¶´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´¶¶_
___¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´¶¶_
___¶´´´´´´´´´´´´´´`´´´´´´´´´`´´´´´´´´¶¶_
__¶¶´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´```´´´´´´´¶¶_
__¶¶´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´¶´´´´´´´´´¶¶__
___¶¶´´´´´´´´´¶¶´´´´´´´´´¶¶´´´´´´´´¶¶___
____¶ø´´´´´´´´´¶¶¶´´´´´´¶¶´´´´´´´´¶¶____
_____¶¶7´´´´´´´´´¶¶¶¶$¶¶´´´´´´´´´¶¶_____
_______¶¶¶´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´¶¶______
_________¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶_______
_______________________________________
KE ANDES DE DIEZ =)
TE DEJO UN GUSANO O NOSE QUE ES ESO...
xD
BAII
Quizás, quizás, quizás
Ayer, en un noticiero de la tarde, una mujer muy angustiada aseguraba que su hijo no era traficante, que había sido criado en el seno de una buena familia, y que siempre había sido el mejor alumno, un hijo generoso y un hombre de bien. Que, en todo caso, si se había transformado en un delincuente, era por culpa de su esposa. “Esa mujer lo cambió”, repetía la señora, entre llorosa y colérica, con la convicción absoluta de que su nuera era capaz de degenerar hasta el hombre más noble.
Y no es la única, por supuesto. Hay una suerte de mito popular que le otorga a la mujer un halo estratega y manipulador. Sin ir más lejos, cuando un grupo de música se separa, siempre acusan a la mujer de alguno de sus miembros. Cuando un amigo deja de salir con sus pares, la responsable es la esposa que ya no lo deja. Cuando un hombre se declara en bancarrota, todos suponen que hay una novia gastadora que lo fundió. Cuando hay un deportista que no entrena hay siempre una chica en su cama la noche anterior. Real o mito, hay muchos hombres en el cine, la literatura, la historia y la vida real que pierden todo por una mujer. O al menos, eso dice la gente.
Y algo de cierto hay. Ejemplos sobran. Al parecer, para las mujeres los hombres cambian por dinero o por amor. Como Armand Duval en “La Dama de las camelias”, o Sam Rothstein en "Casino" de Scorsese, o Paris con Helena de Troya, el actor Owen Wilson que en la cumbre de su carrera se tomó un montón de pastillas porque Kate Hudson lo había dejado, o el caso de la inteligentísima Ana Bolena, quien persuadió y convenció a Enrique VIII para que cortara relaciones con el Vaticano y realizara una reforma protestante en Inglaterra sólo para poder casarse con ella.
Sin embargo, al mismo tiempo, en las conversaciones femeninas aparece otra idea con la misma fuerza: que los hombres son incapaces de cambiar. Ayer mismo, en una reunión de amigas, una conocida sollozaba porque el novio se había olvidado de su cumpleaños por segunda vez, y para consolarla, otra la decía que los hombres no cambiaban. “Ellos son así, no les pidas que cambien porque no cambian. Aceptalo o dejalo”, decía una abogada mientras un grupo de chicas asentía con la cabeza.
Aparentemente una mujer no puede influir en la conducta masculina ni en el destino de esa pareja. Quien nace mujeriego muere mujeriego. Quien es irresponsable siempre será irresponsable. Y el que es desconsiderado y egoísta jamás será un marido dedicado o un padre protector. La historia también está llena de ejemplos de hombres que no pueden ir contra su propia naturaleza. Sin ir más lejos, luego de hacer la reforma protestante, Enrique VIII le cortó la cabeza a Ana Bolena por el mismo motivo que había dejado Catalina de Aragón, su esposa anterior: porque no podía darle un heredero.
¿Entonces? ¿Cuál es la verdad? ¿Son ciertas sus mitologías o las nuestras? ¿Podemos hacerlos perder una fortuna, dejar el rock y entregar el reino de Inglaterra pero no podemos hacer que dejen de tirar la toalla mojada en el piso? ¿Cómo es que ellas consiguen que un hombre se suicide o vaya a la cárcel por ellas y nosotras no podemos lograr que se acuerde de un cumpleaños? ¿Qué tiene Ana Bolena, Wallis Simpson, Kate Hudson, Lady Macbeth, Cleopatra, Carmen o Julia Domna que no tengamos nosotras?
Uno de los casos más famosos de la historia fue el de Teodora, una prostituta y actriz circense que se casó con el emperador Justiniano I, a quien manipuló y convenció para poder sancionar leyes a favor de la independencia femenina (decretó que las mujeres podían abortar divorciarse libremente, estableció la pena de muerte por violación, abolió la prostitución forzada y reguló la actividad en burdeles) en una época en la que las mujeres no tenían ningún derecho. Se dice que incluso llegó a dirigir los ejércitos y, junto a su general, Belisario, sofocó la rebelión popular de Nirá, matando a millones de rebeldes, mientras su marido, muerto de miedo, quería huir y abandonar el reino.
Otro ejemplo parecido fue fue Julia Domna, emperatriz romana, esposa de Septimio Severo, que llegó a acompañar a su marido en las campañas de conquista, cuando el resto de las mujeres esperaban a sus maridos en Roma, y por el contrario, cuando él batallaba solo, ella administraba y dirigía el imperio, tomando sus propias decisiones y aconsejando a filósofos y políticos como el superficial Diógenes Laercio y su hijo, el emperador Caracalla.
Agripina, madre de Nerón y Calígula y nieta de Augusto, luego de enviudar, acusó de traición a Tiberio, conspiró y organizó camarillas contra sus rivales y llegó a matar para ubicar a su hijo como emperador, determinando gran parte de la historia de Occidente.
Cleopatra, la última reina egipcia, se casó con su hermano de doce años para hacerse del trono, para poder manipularlo, y tomar todas las decisiones militares y políticas del reino. Posteriormente fue amante del hombre más poderoso de Roma, Julio César, con quien tuvo un hijo, envenenó y mató a su marido de quince años, estableció a su hijo de cuatro años, Cesarión, en el trono, y enamoró locamente a Marco Antonio, que además de un poderoso general, estaba casado con la hermana de Octavio, el emperador romano que finalmente la empujaría al suicidio.
Otros ejemplos son Mata Hari, una bailarina exótica y espía holandesa que enamoró y manipuló a varios funcionarios y soldados para sacarles información confidencial, Dalila, una filistea que convenció al mejor guerrero de su pueblo enemigo, Sansón, para que se cortase su cabellera y perdiera toda su fuerza, la actriz Annette Benning, una actriz que conquistó y transformó en un padre de familia al mujeriego Warren Beatty o la mismísima Eva, que nos condenó a perder el paraíso al seducir a Adán con sus persuasivas curvas femeninas.
Realidad o ficción, historia antigua o chisme actual, la verdad es que muchas veces las madres tienen razón. Aunque nosotras no logremos que levanten la tapa del inodoro, existen hombres capaces de hacer cualquier cosa por el amor de una mujer. Quizás sean ellos, quizás nosotras, o quizás los dos. Quizás no existan los hombres capaces de cambiar, pero sí mujeres capaces de cambiarlo todo. Un hombre, un grupo de música, una guerra, o por qué no, la historia de un imperio.
La desarmada
La desarmada es una soltera que pasó los treinta y todavía ostenta ese exotismo haragán típico de quienes se autoproclaman la oveja negra de la familia como si se colgaran una medalla en el pecho.
Sensual y atractiva, un poco hippie, pseudointelectual perezosa, irresponsable por desidia, a veces garronera y artesana amateur, la desarmada no encuentra rumbo en su vida. Conserva la esperanza intacta de convertirse en cantante, actriz o artista plástica, aunque no sabe bien qué quiere. Según sus propias palabras, si todavía no pudo concretar ningún proyecto personal, es porque no tuvo suerte, porque los medios están muy podridos, o porque su profesora de escultura es menos talentosa que ella y no la deja crecer.
Con meticulosidad infalible, la desarmada no termina nada de lo que empieza. Todavía debe un par de materias del secundario aunque incursionó en varias carreras —escenografía, bellas artes, psicología— con pobres resultados hasta que se fue a vivir afuera (estuvo una temporada vendiendo ropa en España con una amiga y un verano como camarera en Brasil) y se dedicó de lleno a probar suerte en el teatro under y rebotar en castings publicitarios.
Su currículum abriga los trabajos más diversos: animadora de fiestas infantiles —con traje de payaso y grabador—, recepcionista de un teatro, camarera en un bar del micro centro, profesora particular de inglés. Incluso hizo una publicidad de telefonía celular con la que ganó unos cuantos pesos e incursionó en el cine de autor de la mano de un grupo de estudiantes que le ofrecieron el protagónico de su cortometraje más importante (ocho minutos sin diálogos y en video), y tuvo una banda de Calipso pop durante cinco años que le robó descaradamente a la cantante de Mimí Maura.
Después de eso, se conformó con tener un profesor de canto y hacer algunos talleres municipales. Sueña con hacerse de un oficio estudiando estampado de remeras, maquillaje teatral, o portugués y con eso poder financiar sus clases de teatro. Es fácil reconocerla en cualquier curso porque falta mucho y luego interrumpe las clases preguntando lo que explicaron durante su ausencia durante las primeras tres semanas y luego desaparece para siempre.
A pesar de que es linda, la desarmada está siempre soltera o enroscada en relaciones complicadas con extranjeros (entre los que siempre hay un cubano o un brasilero), y hombres mayores o casados con los que no puede armar en serio. Llama fácilmente la atención por su desparpajo y su aire aventurero. Usa ropa holgada, un poco playera, con un dejo hindú y collares de cuentas. Jamás elige nada de oro o con brillantes ni demasiado cosmopolita.
A veces también se hace su propio vestuario comprando en ferias americanas prendas que a veces tienen onda y a veces tienen onda de linyera, y se corta el pelo o se teje sus sweaters ella misma con modesta destreza y buen gusto.
Si bien vive sola y se proclama un alma libre, la desarmada no tiene autonomía real. Llega a fin de mes con la lengua de afuera, vive en un departamento que le presta su familia, paga las clases de teatro con la plata que le da su abuela, y a menudo consume el resultado de sus saqueos semanales a la heladera materna.
Cada vez que cambia de proyecto y quiere emprender algo nuevo, sin ir más lejos, les pide apoyo económico a sus padres, que —hartos, fundidos y desconfiados de su inconsistente iniciativa— la interrogan con prudencia hasta que ella se enoja y se va dando un portazo al grito de que nadie cree en ella o apoya sus proyectos.
En general tiene un hermano exitoso que cumplió con el mandato paterno y estudió administración o derecho, que está casado y tiene dos hijos perfectos, que de vez en cuando le tira unos pesos para que arranque con algún nuevo emprendimiento (un catering macrobiótico, acondicionar un cuarto para alquilárselo a un extranjero, vender cinturones de fibra de coco) para que la ayude a bancarse las clases de teatro. Pero a pesar de sus aportes, la relación es complicada. Se adoran pero sostienen un vínculo celoso, de ribetes incestuosos, que a menudo desemboca en reproches y peleas familiares.
User bianquita_17 is not accepting guestbook comments at this time.
BELLOS BELLOS =)
QUE FINDE VAMOS A PASAR EN MI BURATOO
T ADORO BIAANN