Disparadero
10/19/09
Cuando los disparates se disparan no hay quien sujete a napoleón o a sócrates todos tenemos una santa elena o la cicuta allá en el horizonte. Cuando los disparates se disparan uno puede llegar a ser jinete o adúltero o suicida o copiloto o académico o santo o contraespía. Cuando los disparates se disparan el amor sea frágil o irrompible salta en pedazos y se recompone y se convierte en irrompible o frágil. Cuando los disparates se disparan no hay quien rescate a juana o a lumumba ojo nos amenaza a todos una hoguera o una agencia central de inteligencia