A la deriva
4/1/09
Si no sabes hacia qué puerto ir ningún viento te será favorable. Y te perderás en un mar de dudas sin respuestas. Deberías primero ojear los mapas, y trazar la ruta deseada con tinta indeleble, por si las olas te salpican y hacen que pierdas el rumbo. Tampoco dejes que te lleve la corriente, dirígete sin miedo hacia tu destino, y si puede ser, acompáñate del mejor marinero.
Bonito texto. Habrá que aplicarse lo de dirigirse sin miedo hacia nuestro destino, ¿no?... aunque es dificil sin ese marinero/a que nos acompañe...