Do I look like a crazy person?!
11/20/09
A veces no sabes qué fue antes, si el huevo o la gallina. De la misma manera tampoco siempre está claro si uno está más sensible y gilipollas de lo normal por X cosa, o si se aferra a esa X cosa porque está más sensible y gilipollas de lo normal.
El caso es que, harta de que todo el mundo siga en la 2º temporada de Six Feet Under, me metí con la 4º este verano y, con un miedo del tamaño del Amazonas en el cuerpo, arremetí contra la 5º.
Y acabo de terminar la serie. Un viernes a las dos y veinte de la mañana, habiendo mandado a tomar por culo el salir (porque ni puedo sex, ni puedo drugs, ni quiero complications & consequences). Y nada, que aquí estoy, con la fina línea negra de los ojales corrida a su generoso merced. Una llorera de tres pares de cojones.
Pocas cosas me han enseñado tanto. Menos aún me han hecho reflexionar sobre todo (y cuando digo, I mean todo) de una forma tan brutal. Aún menos he visto esta calidad en una serie de televisión.
Tengo la sensación de que se me ha muerto alguien importantísimo. Con esta maldita serie, acabas metiéndote en la piel de cada uno de los personajes, acabas pensando como cada uno pensaría en cada una de las cosas que le suceden; se acaba creando un cruce de empatías en un mismo capítulo que con razón es calificada de intensa, de humor negro, de dura. Porque es dura de cojones, y más de un capítulo y más de dos terminas arrepintiéndote de haberla visto más tarde de las 00.00, o estando solo. ¿Como la vida mesma? Sí.
No sé. Es que no sé. Es deliciosamente viva. Te lleva todo al extremo, sí, te lo representa con una serie de detalles que te van a dejar KO, sí, pero te cuenta cómo funciona el mundo de tantísimas maneras para llegar al mismo puto punto en común que, de una vez por todas, acabas saboreando que esto es hoy, y que mañana no. Mañana, de hecho, a dos metros bajo tierra. El arte de colocar pies en tierra, y contarte qué hacer para mantenerlos bailando.
Vuelvo a decir, que no sé. Que estoy bloqueada, impactada. Voy a echarte mucho de menos, joder.
Joder. Still remember el primer capítulo que ví. Fue cuando empecé a vivir con mi hermana, y fue minutos antes, curiosamente, de llevarme una de las hostias más heavies de mi vida. Serían como las cinco de la tarde, y estábamos comiendo una especie de puré con el que mi hermana había experimentado. Primer capítulo, alguien muere. Y un familiar de ese alguien se entera de ello hablando por el móvil mientras se está follando a otro alguien en un cuartito de limpieza de uno de los apartados de un aeropuerto. Se acaban de conocer. Erección up and down. Y tanto. El resto de la serie, por el estilo.
En fin. Hay que joderse. Para mí, una Maestra.
'Voy a echarte mucho de menos, joder?.
Efectivamente.