1/3/10
Pero aquí seguimos tú y yo, preguntandonos cuando el cielo dejó de tener estrellas para convertirlo todo en nubes negras.
Aquí seguimos tú y yo, tirándonos al vació a la más mínima ocasión, pero solo el uno por el otro, porque si realmente esto fuera una película producida y protagonizada por mi el día del estreno en la butaca de al lado solo habría un sitio para ti.
Odio mi final, pero empezó con una buena escena.
--- Para morir nuestros gemidos en labios ajenos ---