11/22/08
“…Un año que comenzó repleto de sueños propios esos q se renuevan cada marzo, esos que nos hacen ilusionar con una gran temporada, con formar buenos equipos con jugar cada vez mejor basket, con entusiasmar a la gente con un buen espectáculo y que cada vez vengan mas personas a vernos, con la obtención de un campeonato.
Luego del receso invernal, era el turno de los cadetes y menores y fue allí donde empezamos a ver que los sueños se podrían hacer realidad de manos de los cadetes.
Un juego defensivo de conjunto de una intensidad tremenda, que hacia estériles la mayoría de los ataques contrarios. Un juego de ataque de lujo, rápido, ordenado, vistoso, con variantes no observadas en otros equipos de la categoría, un grupo de jugadores homogéneos que no alteraban el rendimiento del equipo sin importar que quinteto estuviera en cancha.
Un logro apoyado sobre las sólidas bases del sacrificio individual, una técnica deportiva digna de grandes jugadores y la química indispensable para formar un excelente grupo humano.
Un equipo conformado por alumnos de 6 divisiones diferentes que dejaron de lado egoísmos personales para brindarles sus mejores cualidades a este grupo, dando por resultado una unión entre ellos que por lejos excedió el ámbito del basket y del colegio, dando paso a la propia generación de espacios cerrados para compartir entre ellos, tales como cumpleaños fiestas, recitales, sin mediar ninguna obligación impuesta.
En cadetes se ganaron 10 de los 11 juegos de la fase regular, clasificando 2º para los playoff, semifinal ganada cómodamente de local y final de visitante contra el único colegio q nos había derrotado.
Posibilidad de revancha, sensación de que se podía ganar aunque no jugáramos en nuestra cancha, si, después de jugar 34 minutos de una apasionante final yendo abajo en el marcador pero no resignando nuestro estilo de juego y manteniendo una calma impensada para la situación, pasamos al frente para dominar el juego y lograr el tercer campeonato para el colegio y el primero jugando la final de visitante.
Será esta la generación de oro del benito: 7 de los 13 jugadores ya se habían colgado la medalla plateada de ficda en el campeonato de menores 2002, 10 de los 13 jugadores tienen posibilidades de jugar 2 o 3 años mas representando al colegio. Solo de ellos depende el grado de superación a donde quieran llegar, solo ellos encontraran la motivación para no quedarse en el conformismo de haber logrado la meta o ir por más…
Este grupo es la demostración que no todo esta perdido. Mi mas profundo agradecimiento a este grupo de jóvenes por lo que realmente cada día que bajan al gimnasio, por el esfuerzo, el compromiso y el respeto que demuestran en cada momento y sobre todo por enseñarme que no siempre las cosas son como pensaba, que hay muchos que todavía pelean por lo que quieren y no miden esfuerzos para lograrlo…“
Ruidos De Melancolía...