EL fin de los momentos, es la tristeza interminable.
7/17/09
Estoy cansada de sufrir por lo no correspondido. Ahogarme en sueños tan míos que se vuelven ajenos. Y ver desaparecer tan demasiado rápido esos brillos repentinos, que me enceguecen en plena oscuridad. Cuando esos pequeños roces son tan intensos, que se entierran en el alma, e incluso duelen, dejandome sin aliento; y a veces hasta sin esperanza. Y generan un espasmo de esa sensación que desconozco tan bien y se une a todos los receptores de mi cuerpo. Y me quedo atónita, y con una duda más para mi colección de “qué pasaría si…” Intento todo, hasta con juegos mentales absurdos, haciendo fuerza para que reaparezca lo que nunca existió. O quizás si. Otra duda que me mata de a poco, y de prisa, sin dejar lugar al duelo, ni a la aceptación.