Sudando alquitrán
8/17/09
Me he despertado con las almohadas pegadas al cuerpo, la boca pastosa y una gran neblina en la cabeza. En el sofá un hombrecillo medio desnudo se retorcía espasmódicamente a causa de los efectos de un mojito de más. No os preocupeis, no me lo he follado. Esta noche no. Después de un momento de pensar en "que-hubiera-pasado-si", "porqué-oh-porqué-no-salió-bien", sentada en un suelo mugriento rodeada de punkis, fui sincera conmigo misma, fui sincera con él, repetimos uno de aquellos momentos de verdad absoluta, que como una droga demasiado pura en grandes cantidades puede producir una sobredosis mortal. En realidad, esta relación platónica de admiración mutua y sinceridad cortante es infinitamente mejor que aquellos meses de deseo reprimido, noches de sexo a escondidas e incomodidad.
Antes de ducharme y vestirme en silencio limpio su vómito de mi baño.
tia eli que fuerte, no???