L.A.
12/22/09
Al final, qué poco se necesita para ser feliz, y sonreir, y ser feliz otra vez, y no dejar de sonreir.
Tanta felicidad y alegría... tanto reecuentro, jolgorio y emoción que de repente te ves baiando las Spice Girls, imitando a la Spide deportista y en una de esas patadas voladoras, pues te caes al suelo y al día siguiente no te acuerdas.
Cómo aprecio esos días en los que todas las cosas que merecen la pena, aparecen de repente y te abren los ojos. Y te preguntas ¿qué haría yo sin estos personajes?
que enana!!!
Recuerdos que ahora tienen arrugas verdad?
Puede ser melancólico, pero también bonito.