7/14/09
Casi puedo dibujarte uniendo los lunares que dejaste olvidados entre las sábanas. Casi puedo saber que no volverás solo con mirarme a los ojos.
Voy a recoger tus recuerdos en botellas de cristal, y a lanzarlos contra alguna de las paredes en las que escribimos, con el roce de nuestras espaldas, que nos sobraba todo lo demás.
Quizás asi sea mucho más fácil. Aunque sabes que me encanta volverme catastrófica y llorarte por las esquinas.
Sabes cuanto me gustaba que el amor nos hiciera, que te quedaras enredado en mi pelo, que me miraras con tus ojos de buenos días, que nos drogaramos a las cinco de la mañana.
Sabes que nadie te ha escrito como yo lo hago.
Porque pasa el tiempo y aún nadie me ha explicado el por que de estas irremediables ganas de llorar cuando de repente todo lleva tu nombre.
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Un dolor pequeño pero puntiagudo que va haciendo mella con tanto de amor vivido.