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Le sobresaltó la llamada. Relajó los ojos y descolgó. Tenía dos horas para arreglarse pero sabía que le sobraría hora y media. Jenny era una de esas chicas que con cualquier cosa, con cualquier toque estaba hermosa. No necesitaba malgastar horas y horas en el baño para estar elegante. Poco a poco se fue levantando, sin ninguna prisa. Apartó las sabanas de su cuerpo y se dispuso a ponerse en pie. Llevaba el camisón que le regalaron para su cumpleaños. Era cortito, rojo y muy elegante. Se acercó al espejo (costumbre que tenia cada mañana antes de dirigirse a la ducha). Observó su rostro. Tenía cuarenta años y apenas aparentaba treinta y cinco. Sabia conservar su tez, se ponía crema desde los veinte, utilizaba todo tipo de jabones y nunca se pintaba demasiado. Parecía un día como otro cualquiera, pero para Jenny no lo era. Su vida había cambiado mucho en poco tiempo y eso le alegraba. Nunca se quejó de ella, le gustaba, pero parecía que las cosas aun le iban mejor. Su familia estaba bien. Tenía un trabajo estable , el cual le apasionaba. Tenía unos amigos fabulosos a los cuales quería mucho y sabia apreciar. Pero había algo… su ex. Le había costado casi un año olvidarle. Pero parecía que ahora las cosas cambiaban. Eran las 12 de la mañana. Se acercó a la ventana y observó a la gente. Había un hombre, sacando la fruta de un camión y entrándola en su tienda. Veía moverse a la misma gente que todos los días, cada mañana desde hacía 10 meses. Había decorado el piso, sin dudar se podría decir que Jenny tenía muy buen gusto. Como decía, parecía un día como otro cualquiera, pero no lo era. Ese día había quedado. Estaba nerviosa y eso le asustaba. Hacía mucho tiempo que no sentía esa especie de hormigueo en el estomago, ni siquiera con Jaime lo sentía. Se ha de decir que con Jaime las cosas ya no funcionaban y ella sabía que lo mejor era que acabaran, pero había sido el amor de su vida, no conocía otra cosa y eso le daba miedo. Había escogido para la ocasión un vestido de verano, azul y blanco que hacían resaltar su melena pelirroja, y ella, lo sabía. Estaba realmente preciosa. Jenny no era la típica mujer guapa que intentaba destacar en todos los círculos sino que le gustaba permanecer en la distancia, cosa que era bastante complicado. Fuera donde fuera se le acercaban invitándole a un copa, preguntándole cualquier cosa o simplemente la miraban. A Jenny no se puede decir que le molestara pero tampoco no quería abusar. En esos momentos estaba con Jaime y no pensaba en estar junto a otro hombre. Ya no solo sentía cosquillitas en el estomago, ahora sentía como sus manos temblaban y su boca se había paralizado… pero no tanto como sus piernas. Siempre había sido de las que andan con un paso decidido y directo, de las que saben a dónde van y lo que quieren. Pero ese día no. Estaba nerviosa y solo hacía falta verla para saberlo. Nunca se había sentido así… aunque cabe decir que nunca había tenido una cita con alguien como…… En un principio pensó que se equivocaba, que no podía ser, que estaría confundiendo las cosas. Pero el sentimiento siguió e incluso se hizo más grande. Se dio cuenta que se estaba enamorando. Y aunque el miedo la invadía, a la misma vez le gustaba. Le encantaba sentir ese miedo de nerviosismo ante una cita. Era la hora. Se puede decir que Jenny estaba esplendida pero no solo por su ropa sino por su rostro. Le brillaban los ojos como nunca antes lo habían hecho.
(Núria)
Pic.- Kate Blanchett.
xk es tenen ganes de sentir akell coskilleo.
(K(K(K
somiaaresgraatis said on 7/24/08 9:47 AM …
buff, mola el text:)
i la fotu tambe
ens veiem preciiosa!(:
jadedreamer said on 7/24/08 1:44 PM …
mmm...
creo q se por donde va tu actu... xD
Muuáh!
l_rr said on 7/24/08 9:47 AM …
hola!!!!!!!! yo nunca e sentio ese coskilleo :( a ver si me pasa pronto jaja. Me a gustado muxo tu actualizacion. un besoooo