Lunahuaná, Junio de 2009
En un sótano lleno de antigüedades, no pude evitar el gesto de vanidad de tomarme una foto frente a una máquina de escribir. Quizá yo sea uno de aquellos luditas redimidos a quienes les gusta celebrar el oficio del escritor contando con una Remington, por ejemplo. Y sí, es una imagen que se va perdiendo con el tiempo, la del escritor y su máquina.
On October 02 2009
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