BIZITEGI EZ
11/30/09
No sé si alguien me va a hacer caso, pero soy drogodependiente, alcohólico, ex-presidiario, y enfermo mental. La verdad es que no sé cuál de esos poli-defectos me define con mayor precisión pero es que ando un poco liado. Que conste que tengo mucho cuidado en no acercarme a ningún colegio, no sea que los niños y las niñas se asusten de mí. El mundo es bonito, como en sus casas, como en la televisión, como el resto de los lugares en los que no estoy yo. Y no voy a ser yo quien se lo estropee, por favor.
Tampoco me acerco a un parque infantil. Tengo hijos ¿sabes? Cuando les llevaba a los parques infantiles y jugaba con ellos, me gustaba que todo estuviese limpio, que mis hijos no se cayesen nunca al suelo. Y era feliz viéndoles. Yo también usaba ropa como la tuya, pero un día se me rompió el alma, por razones que no vienen a cuento, y esos jirones rotos de mi interior se manifiestan en mi exterior. Te lo juro. Soy un peligro. En cuanto veo un parque infantil doy un rodeo y me voy por otro lado para que no me vean. Quizá estén los hijos de mis hijos, y no quiero hacerles daño.
La verdad es que ahora hay muchas residencias de ancianos. Y también tengo mucho cuidado en no acercarme a ellas. Los pobres abuelos y abuelas, como no han visto nada en la vida, como les llevan a las residencias para que se sientan más felices, no tienen que verme merodeando. Igual se asustan ¡Qué razón tiene la gente!
Te cuento un secreto que todavía no sabe nadie: Hay una isla en Bilbao donde nos pueden ofrecer café, lavandería y ducha, de nueve de la mañana a siete de la tarde. Es una gozada. Iban a poner allí no sé qué adelantos arquitectónicos de nueva generación que se iba a considerar patrimonio de la humanidad pero, como es una isla, van a hacer allí un Bizitegi.
La verdad es que hay muchos Bizitegis, demasiados. No sé si cabrán todos en esa isla. Hasta ahora apenas ha protestado alguien porque se ubican en lugares donde vive gente pobre, o quizá gente que no se entera del daño que estamos haciendo a sus hijos y a sus ancianos con eso del alcohol, la droga, las enfermedades mentales y el haber sido presidiarios. Hay gente muy ciega por ahí.
Y es que esos de Bizitegi son muy prepotentes. Fíjate, según la Real Academia prepotente es quien abusa de su poder o hace alarde de él, también quien es más poderoso que otros o muy poderoso. Es muy curioso, porque esos pobrecitos vecinos que han recogido cuatro mil trescientas firmas no son poderosos. Les apoyan el alcalde de Bilbao, el PNV, el PSE, EB y el PP. Hablan de que hay que redactar un “mapa de recursos sociales”, y después un proyecto, y después una redistribución, y además un replanteamiento de las subvenciones. ¿Qué querrán decir con eso? Pobrecitas todas esas firmas e instituciones que se dejan avasallar por un Bizitegi tan prepotente. Joder, no hay derecho. Así que no me extraña que para que Bizitegi no abuse de tanto poder hayan convocado en sus movilizaciones a todos los bilbaínos y bilbaínas. No sé si iré, porque igual les sirve de algo mi apoyo. Es bueno ayudar a los más pobres y con menos poder de la sociedad.
Además, en la zona donde pretenden poner el Bizitegi no hay tantos drogodependientes, ni alcohólicos, ni enfermos mentales, ni ex-presidiarios que justifiquen su puesta en marcha. Claro, es que hoy las cárceles se ponen donde hay muchos delincuentes, los centros para drogodenpendientes… donde los hay, como sucede con los centros que tratan a enfermos mentales y alcohólicos. Así es fácil saber dónde están. Tú miras el “mapa de recursos sociales” y ya sabes dónde nos encontramos tanta gente peligrosa. Es una suerte. Deberían pintar las zonas con colores, como en los aparcamientos de los centros comerciales.
Porque, claro, como dicen los vecinos. Esas prepotentes, “asociaciones de tipo Bizitegi han convertido las desgracias ajenas en una forma de vida”. Así que viven aprovechándose de mi desgracia. Ya decía yo. La gente, con tal de sobrevivir chupa hasta de las desgracias ajenas. Ya me parecía a mí que algunos capuchinos, religiosas, otra gente voluntaria cristiana y no cristiana y algunos otros contratos millonarios se habían blindado en la desgracia ajena. Pues que no se aprovechen de mí. Es una forma muy rara de entender el evangelio. ¡Tienen una forma de vida dedicada a las personas más pobres! ¡Qué raro, con lo que se dice en estos tiempos sobre la Iglesia! Esos no se enteran.
Bueno, la verdad es que no sé si comenzar ya a dirigirme a esa isla que van a equipar. A los vecinos les preocupa mucho que yo me duche en un sitio, coma en otro y duerma en otra punta. Es mejor todos juntitos en la isla. Sin puentes. Y a poder ser sin Bizitegi, que ya sabemos lo que son. BIZITEGI EZ.
José Serna Andrés
Nada, no te queremos en ningún lado,
y menos en un barrio que siempre ha pertenecido a txabolas y gente pobre.
No te queremos ni en dos kilómetros cuadrados,
y como ellos tampoco te quieren en dos kilómetros cuadrados,
tendrás que buscarte una isla más pequeña,
sin niños, sin abuelos ni gente perteneciente a su mundo de rosa.