REC-F
11/16/09
Recuerdo,
sonrío,
llevabas contigo una ternura efusiva,
cuando estábamos franqueándonos,
sin preocuparnos del alud que dormía.
Recuerdo,
de olvido,
del horizonte de luz haciéndose utopía,
cuando estábamos ocultándonos,
por pronosticar una noche fría.
Recuerdo,
sonrío,
observabas el cielo al lado mío,
contabas estrellas en la ventana,
mientras yo contemplaba tu ironía.
Recuerdo,
de olvido,
de vivir con lo que me imagino,
contabas esa aventura extraña,
sabiendo que terminaría.
Recuerdo,
sonrío,
más que suficiente para una vida...
Recuerdo;
¿Donde están los restos de la suerte que dejó de pasar por acá?;
el propio encanto se volvió mi mejor enemigo;
Medusa renace en cualquier parte.
Que semblante tan desencajado,
cuantas proyecciones desencontradas;
es que vivir encantado es una condena,
aunque sonreí al darme cuenta.
Lo más preciado como sueño en vigilia ataca,
exaspera porque no sé como actuar,
entonces quisiera volver atrás para ignorar lo que me supera,
antes de transformarse en necesidad.
Soñar despierto es como andar descarrilado,
presiona la pesadez y los ruidos graves desdibujan toda imagen.
En recuerdos me siento cuerdo,
justo antes de los recuerdos fragmentados.