7/20/08
Con el tiempo he aprendido a no resistirme a lo inevitable. También sé cuándo no hay cura conocida para mis dolencias.
Soy más fuerte de lo que creo, pero menos de lo que los demás creen. Mi cabeza sostienen muchas dudas, sí, pero también algunos deseos. Busco mi “yo interior” pero me es difícil ordenar mis exteriores con vistas a cuartos oscuros. Intento no utilizar condicionales, aunque no siempre lo consigo. No sé lo que quiero pero lo busco en los libros, en las películas, en las personas que conozco por casualidad o porque quieren abrirse en canal en un acto de exhibicionismo y generosidad hacia mi...
Sólo me siento a salvo en mi habitación, esa extensión de mis proyectos inconclusos y de mis pesadillas subterráneas. Allí donde explorar el principio de todos mis traumas.
Eres una empanada, me dijiste. Caótica, más bien.