7/11/09
Pueden pasar los segundos como la eternidad y mi piel todavía se estremece tal como el mismo instante en que percibí tu presencia cerca mío, cerca de concretar mi sueño, cerca de mis latidos y mi mirada... tan cerca que nuestra respiración era una sola. Quizás no debí callarlo, pero fue mejor así; porque solo me basta saber que algún día todo esto se repetirá. Y por eso nada me gusta más que sentir que ese maldito pirata sigue junto a mi.
que hermoso pelo