Con Los Ojos Rojos De Tanto Llorar
5/21/09
Carla llega a casa con los ojos rojos de tanto llorar. Entra por la puerta y en cuanto su madre le ve y le pregunta por su llanto rompe de nuevo a llorar. Prefiere no contestar e irse a su cuarto. Se sienta en la silla del escritorio y coge su pequeño cuadernito forrado de fotos y se pone a escribir:
“Querido diario: no puedo más, no puedo parar de llorar. Ya se ha ido, se ha ido tan rápido como vino y me he tenido que conformar con decirle “no me olvides por favor” mientras se me empañaban las gafas de sol que cubrían mi horrible cara. Él, sin embargo, no ha llorado, pero se que es porque se hace el fuerte pero se que siente lo mismo que yo, estoy segura.
Ha sido el mejor fin de semana de mi vida: todo el día juntos y no necesariamente hablando, simplemente sintiéndonos uno al lado del otro.
Lo mejor: las escapadas nocturnas por la noche a su habitación, entrando con pasos sigilosos y abriendo las pegadas sabanas mientras poco a poco me iba metiendo con cuidado para que la cama no chirriase.
Por todo esto y porque desgraciadamente creo que me encanta demasiado no puedo parar de llorar, recordarle en silencia me hace llorar, solar con sus labios y no poderlos besar...
Ahora estoy abrazando el cojín con el que hoy ha dormido y todavía huele a él. Olerlo me hace soñar que todavía no se ha ido, me hace soñar que aún me toca.
¿Por qué la distancia es tan dolorosa?¿Por qué no se me va de la cabeza?”
Carla cierra su pequeño cuadernito y se lava la cara para irse corriendo a trabajar. Es directora de una obra de teatro y es la primera vez que dirige una obra, y la verdad es que no se encuentra en sus mejores condiciones para hacerlo. Se viste lo más rápido que puede y hace de tripas corazón para coger el coche y dirigirse al pequeño teatrillo donde todo los actores ya la esperan. Se quita el abrigo y empieza a trabajar:
-Venga chicos, quiero una obra profunda, sincera y verdadera. Quiero pasión , sentir esa profunda pena al ver que tienes que aprovechar el único día que tenéis para estar juntos. Quiero ver la alegría, pero a la vez las miradas de melancolía, sabiendo que cerrarás los ojos y ya no estará ahí...
Una vez hechas las indicaciones Carla se sienta en su butaca un poco nerviosa y la obra comienza:
-Carlos, me encantas.
-No me digas eso Bea.
-Sería mentirte, además ¿sabes lo que más miedo me da de todo esto?
-¿El qué?
-Que me encantes demasiado.
-Bueno Bea no piensas ahora en eso, solo abrázame. Tenia tantas ganas de estar contigo...
La obra se detiene entre las lágrimas sinceras de Carla:
-Muy bien chicos, me encanta. Ahora en esta última parte quiero ver una despedida tierna, de lágrimas contenidas pero que solo con una mirada se demuestre todo. Y al daros la vuelta rompáis a llorar por sentir que se va y ya os echáis de menos.
Los actores asienten y se colocan en sus posiciones:
-Bea no llores, que pronto nos volveremos a ver.
-No me olvides por favor.
-El día que me olvide de ti será porque habré perdido la cordura.
-Ya es la hora...vete.
-Te quiero...más de lo que tu te piensas.
(Los dos enamorados se dan la vuelta y se van en direcciones opuestas. Ambos rompen a llorar. Bea deja que sus lágrimas empañen sus gafas de sol.)
Mientras Carla sale del teatrillo suena su móvil y lee en la pequeña pantalla:
“Te quiero... más de lo que tu te piensas.”
Sonríe entre lágrimas y guarda el móvil.
Después de dar un pequeño paseo Carla llega a casa con los ojos rojos de tanto llorar.
By: Alba Villamediana Sáez
*Me Encantas*
jeje...jo k bonito...ojala fuera el xiko de la kabeza de karla....(jem.jem)
wapa!!!!!!
xk pones esa foto...x dios k eo salgo koño!!!!!
weno muxos bsitosssssssss
tekiero muuuuxo*