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"El columpio"

NOTA: este es un texto ya publicado, alguien me pidió que la sacase de una de mis fotos favoritas, qué pena que no se puedan compartir las sensaciones, y que los demás no puedan comprender lo importante que pueden llegar a ser los detalles para uno mismo. En fin, ahí va el texto antiguo y la nueva imagen recortada:


A veces la vida se parece a un columpio. Se balancea demasiado.

Y, casi siempre, sucede que la caída es mucho más agresiva y fuerte que la escalada. Pero no hay porque asombrarse o indagar en explicaciones rebuscadas. De hecho, todos conocemos el funcionamiento del balancín. No se entiende por qué la gente se extraña, ya que, uno mismo suele elegir el columpio en el que subirse al carro de la vida.

Lo que nunca hay que hacer, eso nunca, es insistir e intentar gobernar los columpios que, una y otra vez, te tiran al suelo de manera inesperada y dolorosa. Tal vez, ese no sea el que le va bien a tu cuerpo, unas veces más frágil que otras, y deberías bajarte de él antes de que sea demasiado tarde.

Quizás hoy me siento así, en medio de un vaivén que no me deja ver demasiado lejos y saber si dentro de poco tiempo, o incluso de inmediato, voy a caer de tan alto que puede que me cueste recuperarme del dolor de los golpes. Tal vez, me esté balanceando demasiado rápido.

Sin embargo, en el intento está el mérito, y de nada sirve columpiarse en los parques del pasado, porque la realidad del presente te va dando empujones. De los vientos depende que no te caigas y sigas meciéndote feliz, como cuando eras una niña.

Pero si los vientos cambian, si los vientos te alejan de donde te encuentras hoy, tampoco hay que perder la cabeza. La calma de alguna primavera te devolverá algún jardín lleno de sonrisas y de las flores rojas que más te gustan.

Mi pequeño consejo es que no pierdas las ganas de impulsarte si pierdes el equilibrio y crees que vas a estrellarte en la vida, porque quizás hoy no soplen tan malos vientos. Muchas veces los que te rodean no tienen la energía de seguir impulsando el movimiento de tu columpio, pero probablemente sea cuanto más necesiten que sigas tú su balanceo.

Nunca se sabe, porque no es la primera vez que nos han
empujado a nosotros. Seguramente el hecho de que tú vayas ahora a una velocidad tan fuerte habrá requerido del esfuerzo de otros.

Un ejemplo de lo que os cuento está en las veces que una madre te cura las heridas. Aquí os presento a la mía, esta imagen me deja sin palabras. Me encanta!




On February 11 2009 14 Views



Avatar pili_piluxi

Pili_piluxi On 16/02/2009

Albaaa! :)

Ke tal preciosa?

el texto ya lo habias publicado otra vez porke ya me leii ese texto en su dia!
y me lo he vuelto a leer!

Preciosa la foto y preciosa tu!

un besto, cuidate!






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