[Peter Pan Complex]
9/7/08
Alguien dijo alguna vez,
que la mejor terapia para el olvido, es el odio,
que si el a se va, se debe cuidar de nosotros,
porque le declararemos el odio y la guerra,
pero sabes al final suele pasar que el odio es bastante aburrido,
porque además no se lo cree nadie,
quiero decir que a el no le afecta, que,
que el taladro de nuestra mirada le traspase,
porque no se siente culpable, normal,
asi que al final uno decide, olvidar y tirar pa'lante,
seguir en el camino y la búsqueda,
hacer repaso de lo que nos han dado y quedarnos con lo bueno, y tirar lo malo,
el crecerá, yo espero que no mucho más, se casará y tendra hijos,
y será quiza el hombre responsable que todos quisieran,
y quizas yo también, sea la mujer responsable que todos quieren no lo sé,
la ciudad seguirá imparable, frenética, y nosotros perdidos en ella,
buscando quién sábe que, yo que sé que será de nosotros,
pasarán tantas y tantas cosas...
Si te vas, los árboles del parque seguirán creciendo, pasará este otoño. Si te vas Tantas, tantas cosas seguirán pasando, que quizás las cosas no nos cambien tanto
Papá cuéntame otra vez ese cuento tan bonito
de gendarmes y fascistas, y estudiantes con flequillo,
y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana,
y canciones de los Rolling, y niñas en minifalda.
Papá cuéntame otra vez todo lo que os divertisteis
estropeando la vejez a oxidados dictadores,
y cómo cantaste Al Vent y ocupasteis la Sorbona
en aquel mayo francés en los días de vino y rosas.
Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita
de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,
y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,
y como desde aquel día todo parece más feo.
Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada
y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada,
al final de la partida no pudisteis hacer nada,
y bajo los adoquines no había arena de playa.
Fue muy dura la derrota: todo lo que se soñaba
se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas,
y ya nadie canta Al Vent, ya no hay locos ya no hay parias,
pero tiene que llover aún sigue sucia la plaza.
Queda lejos aquel mayo, queda lejos Saint Denis,
que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel París,
sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual:
las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más.
Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.