7/15/09
Creo que hay una especie de regla que te impide ser totalmente feliz; un equivalente pesimismo para todas las alegrías… A veces no se desarrolla completamente bien, otras el pesimismo consigue superar con creces a su oponente. En ese caso lo mejor que podemos hacer es estudiar cada detalle de nuestro alrededor; ahora mismo un sólo detalle tuyo o, mejor dicho, el hecho de pensar que me medio-correspondan, consigue eclipsar todo lo demás. ¿Esto se puede llegar a traducir a un entusiasmo excesivo?
aiiiiiiiiiiiida:)