Me disfrazo de Eduardo Galeano para recordar la tristeza que destila este mundo.
Sólo quién recuerda el sabor de la tierra entre los dientes sabe el esfuerzo que supone vagar por desiertos en busca de algo que llevarse a la boca.
Porque siempre el primer mundo es un espejo que debería estar prohibido y regalar risas a los silencios incómodos una obligación de esta sociedad.
Me disfrazo de Eduardo Galeano porque sus palabras son huracanes que agitan nuestros cánones. Escarban, denigran, rehúyen, arañan nuestros pensamientos más primarios para devolvernos la náusea, golpean nuestros ojos acostumbrados a sólo ver lo que quieren ver y pincelan a brochazos las realidades que ignoramos, las pesadillas de quienes viven acostumbrados a no soñar.
Cuando un muerto deje de ser un número, una mera anécdota que engorde alguna lista perdida en un archivo abandonado, un comentario a pie de página o una colina abatida para construir más barato, entonces, en ese preciso instante, podré desquitarme de este maravilloso disfraz y mirarte sin temores a los ojos.
ohhh, ja ho vaig llegir al facebook, es molt maco el text!
agusssssssss, no em tinguis en compte la plantada del dissabte aiiiiiiiii q me estoy haciendo una iaiona!!! 1ptonaaaaaaaaaas wapu! cuidat!
yo no me disfrzo de este genial autor, pero sí recuerdo la tristeza...
http://www.youtube.com/watch?v=R0Ku7QxYZpQ&feature=PlayList&p=9E0E7659EF308988&playnext=1&playnext_from=PL&index=38