11/8/09
La verdad es que el circo nunca me ha hecho mucha gracia, y eso que en numeradas ocasiones me han llamado payasa. Creo que en los circos no hay payasos, o sí, no lo sé, tiendo a hablar mucho con ignorancia en los bolsillos, sé que hay acróbatas, leones, y mujeres muy delgadas con la cara pintada y bueno más cosas. En el buen circo, contando que lo desconozco, se parece mucho al amor, sí, es atrevido, mágico y produce terror, no creo que desconozca el amor, o tal vez sí, pero tengo entendido que si te caes de la cuerda, si te quiebras el cuello en un salto decisivo, si verdaderamente eres bueno, no abandonas.
Somos buenos, y esta vez sé que sé.