Cuento del Terrateniente ( de ayer)
Él nunca se había atrevido a contarle su tormento. Sufría una tortura interior más allá de toda medida. Andaba desesperado, temeroso de decir nada, aunque solía revelar algo de su pasión por medio de sus canciones. Decía, por ejemplo, en una queja o lamento general, que él amaba y no era correspondido. Sobre este tema compuso muchas canciones, letrillas, quejas, coplas, trovas y virolais. Como fuese que no se atrevía a confesar su tormento, sufría atroces torturas como una de las Furias en el Averno.
Tenía que morir, afirmaba, como Eco13 por Narciso, que temía confesarle su pena. Esta era la única forma con la que se atrevía a revelar su íntima tortura a ella; salvo, quizá, algunas veces en los bailes en los que los jóvenes cortejan, en que, de tanto en tanto, miraba su rostro como el que solicita una gracia, pero ella estaba completamente ajena de lo que él quería decirle. Sin embargo, antes de marcharse del jardín, sucedió -pues él era su vecino, un hombre de honor y reputación, y ella le conocía desde hacía mucho tiempo- que iniciaron una conversación; poco a poco, Aurelio la condujo hacia su propósito, y cuando vio una oportunidad dijo:
-Señora, por ese Dios que hizo este mundo, si hubiese estado seguro de que podía haberos hecho feliz, ojalá que el día en que vuestro Arveragus cruzó el mar, yo, Aurelio, hubiera ido a donde jamás se vuelve. Pues sé muy bien que mi devoción es en vano y que mi recompensa no es más que un corazón roto en pedazos. Señora, tened piedad de mis crueles sufrimientos, pues una sola palabra vuestra puede o matarme o salvarme. Ojalá Dios hubiese querido que estuviese aquí enterrado a vuestros pies. No hay tiempo ahora de decir más. Tened piedad, amor mío, o haréis que muera.
Ella se volvió, miró fijamente a Aurelio y le dijo: --¿Sentís de verdad lo que estáis diciendo? Antes de esto nunca sospeché lo que pensabais, pero ahora, Aurelio, que conozco vuestras intenciones, juro por el Dios que me dio vida y alma que, en donde de mí dependa, nunca seré una esposa infiel, ni de palabra ni de obra. Quiero pertenecer a aquel con quien me casé y estoy casada. Tomad esto como mi respuesta definitiva.
Pero después dijo ella, burlonamente:
-Por amor de Dios, Aurelio, ya que os lamentáis de forma conmovedora, consentiré en ser vuestro amor... el día que quitéis todas las rocas, piedra por piedra, desde un extremo de Bretaña hasta el otro confin, hasta que no impidan ya el paso de cualquier bote o barco. Esto digo: cuando hayáis despejado la costa de rocas, de modo que no se vea piedra alguna, entonces os amaré más que a cualquier otro hombre. Os doy mi palabra, hasta donde yo pueda prometer algo. Pues sé que no puede suceder nunca. Dejad que estas ideas locas dejen en paz vuestro corazón. ¿Qué satisfacción puede encontrar alguien en la mujer de otro que pueda poseerla tantas veces como desee?
Aurelio suspiró profundamente.
-¿Esta es toda la compasión que podéis ofrecer? -dijo él. -Sí, por el Dios que me creó -respondió ella.
Al oír esto, Aurelio, profundamente afligido y con el corazón sumido en la tristeza, dijo:
-Señora, esto no es posible. Significa, pues, que deberé morir en la mayor desesperación.
Y después de haber dicho esto, dio media vuelta y se marchó.
Inmediatamente llegó un grupo de sus amigos y amigas, de los que vagaban arriba y abajo por los senderos del jardín, totalmente ajenos a lo que acababa de ocurrir, pues enseguida reanudaron su jolgorio, que prosiguió hasta que el brillante sol perdió su color, al robarle su luz el horizonte (lo que equivale a decir que había caído la noche), cuando todos regresaron a su casa felices y contentos, con la única excepción de Aurelio, que volvió con el corazón pesándole como plomo, pues no veía el modo de evitar la muerte; le parecía sentir cómo su corazón se enfriaba. Elevando sus manos en dirección al cielo, cayó de rodillas al suelo y, en medio de una especie de frenesí, inició una plegaria. Se le había extraviado la razón de tanto dolor y no sabía lo que decía.
Pero cuando con el corazón roto empezó su lamento a los dioses, dirigido en especial al Sol, exclamó:
-Apolo, señor y dueño de toda planta, hierba, árbol y flor; tú que das, de acuerdo con tu distancia del ecuador celestial, su tiempo y estación a cada uno, mientras tu situación en la eclíptica varía de arriba abajo; señor Febo, baja tus ojos misericordiosos al pobre Aurelio, que se siente completamente perdido. Contempla, ¡oh Señor!, cómo, exento de culpa, mi dama me ha condenado a muerte, a menos que tú, en tu magnanimidad, te apiades de mi moribundo corazón. Pues sé, señor Febo, que, si quieres, eres el que mayor ayuda puede facilitarme, salvo únicamente mi dama. Permíteme que te diga cómo puedo ser ayudado y de qué forma:
CONTINÚA EL PRÓXIMO VIERNES 23/05
Doña Guiomar de Ulloa
lademonio_dj said on 5/17/08 3:38 AM …
...encontre este fotolog por casualidad y me encanta!
te agrego a mis favoritos!
;o)
un saludo!
guadalquivir said on 5/17/08 6:41 AM …
HOLA, BUENAS TARDE!! LINDA FOTOGRAFIA Y UN BUEN TEXTO, QUE TENGA UN FELIZ SABADO, SALUDOS
naryahin said on 5/17/08 9:19 AM …
Como siempre un placer pasar por aca!
Reverencia Damas
Naryahin
elgelidotolya said on 5/17/08 10:07 AM …
la historia se complica. ni siquiera cuando estamos afligidos somos capaces de tener compasión del prójimo. lo de las rocas le ha sobrado a la doña.
saludos a las damas.
hartadeserbuena said on 5/17/08 10:08 AM …
hola 1 pregunta:
alguien sabe algo de elisa!!!!
saludos!! y contestenme por favor!
aeglosdelamarca said on 5/17/08 12:18 PM …
Uno de mis fotolog preferido de siempre!
Seguid así bellas damas!
Noble reverencia,
Aeglos de La Marca
ruffina1 said on 5/17/08 12:26 PM …
y yo deseando terminar para ver como quitaba las piedras y luego tampoco acaba, hay que ver como te gusta la intriga
gracias por la información de las damas y a mejorarse
un saludo
iloveyouubaby said on 5/17/08 12:41 PM …
Besos damas
que tengan buen sabado
estan muy buenoslos cuentos de Canterbury
yo los estoy leyendo para literatura
y pasen algun dia
suerte
Meli
esperpentoramon said on 5/17/08 2:27 PM …
salud y buena ventura
doña Ana Leonor,que
su salud este mejor,
bendiciones para ud,
que Dios le acompañe
y le guie siempre,
un abrazo
Tomas
cecy_xi said on 5/17/08 2:40 PM …
desde mi fantasticamente lluviosa ciudad de Concepcion, les envio un gran abrazo mis bellas amigas
mil cariños
ximena
ilenro said on 5/17/08 5:11 PM …
Ya sabía que la historia era larga y que habría varios cortes, pero lo dejó justo en el momento más oportuno.
Espero ansioso la siguiente parte
HAsta pronto, milady!
joferle said on 5/18/08 2:46 AM …
que historia , me ha enganchado,.......... y ahora a Aurelio que le pasará... nos dejas en ascuas.....
que tengáis un estupendo Domingo.
Besos
Jose
matis1962 said on 5/18/08 6:45 AM …
hola ¡¡¡
saludos madame.
hay que ver como es ... mira que nos deja con la intriga hasta el viernes ...
en fin abra que esperar para saber que pasa con Aurelio .
que tenga un buen dia .
cuidate.
besooooos
larmesviolettes said on 5/17/08 1:58 AM …
era necesario leer toda la histororia anterior,para comprender donde estabamos ubicados hoy....
que hombres y mujeres más complicados eran aquellos del pasado.
El cuento es perfectito ito ito
besos
Li