Hay momentos en los que uno se encuentra en un mar que se balancea entre dos polos, ya sean estos análogos o completamente distintos. Cuando uno se encuentra en una situación de estas características, no sabe si le reportará alegrías o amarguras. Supongo que la tendencia general es (intentar) creer en que será lo primero y que lo se está viviendo es algo transitorio que nos llevará a un estadio mejor o, como mínimo, con ciertas ventajas respecto al predecesor.
Yo no sé qué pensar: dentro de mí se cuece una felicidad que - de momento - no conoce límites físicos, aunque se siente débilmente amenazada por un suceso. No obstante, la amenaza no es el suceso en sí, sino las consecuencias que llevará dicho suceso, que, seguramente, no serán ni agradables ni placenteras. Empero creo que debo intentar sacar una curiosa fortaleza interior para poder equilibrarlo y evitar que un futuro sufrimiento inevitable se convierta en una montaña imposible de escalar por ser demasiado escarpada.
El tiempo pondrá todo en su sitio y desvelará cuál es la naturaleza de todo este barullo, ¿no?
AnDrEwS
elenamenorca said on 7/2/08 8:16 AM …
Neeeen!! Quant vindràs per aquí?? Q ja fa molt q no ta veig....
Un beso molt gros, t'estim!