1/4/09
Muchas cosas han cambiado desde entonces, desde yo aquí y tú...tu allá. Tal vez ahora este allá, buscándote incansablemente, incontrolablemente entre siempre y jamás...
Y sin importar nada, ya no pudo esperar y caducaron al instante tantos instantes y recuerdos no pararon de caer. Por qué hablas? No hables, no quiebres el silencio con palabras desde allí, palabras ahora que no dejan más que sombra sin formas. No hables, que ya no tengo que responder. Lo sé.
Y arrojó todo fuera desde afuera hacia acá y lo dejó todo porque ya no tenía que oír esa voz que dolía dentro. Pero bastó una vez, miró desde allí, donde morían las horas, desde allí...volvió a mirar donde nacían los que que serían momentos eternos, de la fábrica de sueños que no fueron. Miró una vez más. Primera trampa.
Y así, una y otra vez, constantes emboscadas en los rincones de su mente, no cesaban. Una buena solución era quizás No! .. no podría imaginar para siempre y ni si quiera se atrevía a preguntar si seguias como siempre en el mismo lugar o lo habias dejado ya, inevitablemente, quebrando, como un espejo, la ultima verde esperanza. Los mil trozos ahora reflejaban rayos de sol, que no eran nada más que los insoportables recuerdos en el aire...desvaneciéndose y aunque prometió "no tatuar el recuerdo con olvidos", sin querer esa mañana huyeron por las ventanas, atravesaron paredes. Y ya no daría la vista desde aquel árbol en otoño, el atardecer de a veces, ni el color del mar por tenerlos consigo...devuelta.
Mi poder, ojalá sirviera de algo.