// El último jueves.
11/13/08
Han pasado 6 años desde que entré sin ser nadie, pecando de inocencia absoluta, casi estúpida. A diario sentía un nerviosismo y un miedo inmenso de pensar en enfrentarme a un mundo nuevo, más allá de la burbuja en la que acostumbraba desenvolverme. Parecía ser un mundo muy frío, cruel, en el que sólo el más fuerte sobreviviría. Vi como algunos se desplomaban a mi alrededor, derrotados por el tedio y la presión. Siendo objeto de la exclusión, me relacioné a gente similar a mi. Conocí aquí una amistad inocente, basada en la búsqueda en conjunto de la madurez sin apuro por obtenerla cuanto antes. Aún tenía los ojos cerrados a lo que sucedía en el verdadero mundo, la realidad concreta. Así la vida fue prosiguiendo, hasta el punto de un quiebre momentáneo y egoísta, indiferente a nuestra opinión. Nos vimos subdivididos y forzados a un nuevo encuentro con lo nuevo. El rechazo inicial fue absoluto y lógico. Sin embargo, lentamente nos adaptamos y encontramos acogida ante un nuevo reflejo. Así surgió nuestra coraza que nos aisló del entorno inmediato, centrados en la negatividad y la amenaza constante. Mas, aquél hermético círculo no fue lo suficientemente estable como para mantenerse tal cual, y terminó autodestruyéndose. La separación trajo consigo conflicto, diferencia y caos. Concluímos en las traiciones, las mentiras y la separación. Depresiones y cuestionamientos. Luchas y autodestrucciones. Nadie al lado de nadie. Fingíamos algo que nunca fuimos. Quizá. Teníamos conceptos tan distintos de lo que buscábamos lograr. Quizá lo logramos y quizá no. Fuimos madurando. Fui abriendo los ojos de a poco y a cuestionar a lo que me rodeaba, vistiéndolo de soledad. Fui aislándome y buscando la destrucción como la salida más sensata y perfecta. Cultivé y coseché en mí el odio hacia todo, sin obtener nada a cambio. Fui inconformista a modo de saldar mi propia deuda ante mí mismo. Me negué a ver lo que me trataban de hacer ver, con o sin paciencia. Me aferré al hilo que me ataba a la razón y continué, seguí viviendo en la realidad que estaba creando. No fui capaz de detenerme cuando todavía podía. Mas, el sentimiento crecía, aquel dolor anónimo continuaba formando parte esencial de mí, corrompiendo cada vez más mi mente y mi alma, hasta que culminó por destrozar mi cuerpo. Vi el mundo con ojos negros, cual si una nube gris se hubiese depositado entre mis pupilas y el firmamento. Muchas veces me arrastré tratando de proseguir. Muchas veces negué la verdad más absoluta y notoria. Congelé mi mirada para todos, congelé mi propio ser. De esa manera me había convertido en un ser tonto.
En el verdadero final fue momento de abrir nuevamente la retina ante la obra del Gran Artista, para verla en más colores que los que realmente la luz refracta. La sonrisa verdadera estaba ante mi alma sin mostrarse, silenciosa, esperando que la encontrara. Malgasté mi tiempo en sumergirme cada vez más en los tártaros de la agonía propia, la compasión por la propia alma. La inutilidad de mi acto me hizo azotarme contra el espejo y reírme de lo estúpido que había sido. Realmente, el hombre aprecia lo que tiene una vez que lo pierde. Patético en realidad, pero es la verdad. Hoy, abandono la cuna, la cárcel, el contexto de todo lo susodicho, con arrepentimientos tontos, pero teniendo en cuenta el hecho de que no estuve realmente tarde para cambiar, para sonreírle a aquello que me sonríe. Todos los momentos que pasé por aquí jamás los olvidaré. Cada llanto de rabia, de tristeza, cada risa de alegría, de nerviosismo, cada persona que influyó en algo para este momento, gracias. No hay más que decir eso, gracias por haber estado allí. Sois hoy muy importantes y no los olvidaré nunca, nunca, nunca.
Los quiero mucho :)
yo tambien pasé por lo mismo por lo que te puedo comprender..
muchas veces dices.. me gustaría salir ya!
marcharme ya de aqui.. pero tambien te asusta lo que viene ahora..
cuando sales.. deseas no haber salido y volver a estar un año más con los que odiaste o simplemente llegaste a querer demasiado ;)
es un gran paso el que viene ahora alvaro , mucha suerte amigo.
rake.