12/10/09
Coge la caja de pastillas y una cuchilla y, mientras recordaba las viejas conversaciones con su madre, la vida se le iba apagando poco a poco…
- Mamá… la gente dice que estoy loca, ¿eso es verdad?
- Hija… si la gente quiere creerlo que lo crea, y si es así, te digo que estar loco no es estar roto o tragar algún oscuro secreto. Tú eres alguien como todos nosotros, pero totalmente aumentada.
Y aquí estoy yo, escribiendo mi historia, una historia donde la resignación conlleva al suicidio cotidiano. Donde nunca sabré lo que es estar en la piel de un suicida, pero si sé lo es desear morir, lo que duele sonreír, como intentas encajar, pero no puedes, como te haces daño en el exterior para matar tu interior…