5/30/09
La Real Academia define la palabra imposible como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser o suceder. Y define improbable como algo inverosímil, que no se funda en un razon prudente. Puestos a escoger, a mi me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad, como a todo el mundo supongo. La improbabilidad duele menos y deja un resquicio a la esperanza, a la epica... Que David ganara a Goliat era improbable, pero sucedió; un afroamericano habitando la casa blanca era improbable, pero sucedió; que los Barón rojo volvieran a tocar juntos era improbable, pero también sucedió; Nadal desvancando del nº1 a Federer, una periodista convertida en princesa, el 12-1 contra Malta...El amor, las relaciones, los sentimientos...no se fundan en una razón prudente, por eso no me gusta hablar de amores imposibles, sino de amores improbables.