Pensamientos de mi ser
Según las reglas básicas del entendimiento al pasar los años uno debería hacerse más sabio y disfrutar las cosas en consecuencia a ese saber. Pues al menos una de las cosas que tuve claro siempre es que todo es relativo. Siempre. Y una de las cosas que no puedo entender es porque uno se aferra tanto a las cosas. ¿Tanto espacio tiene el miedo por perderlo todo y empezar de nuevo? ¿es necesario? ¿Y qué hay de la otra cara de la vida?, esa que nos visita en ocasiones. Me es fascinantemente aturdidor. Al menos algunos significados ya son más lógicos como la palabra inepto. Pero es tan así en realidad, ¿hasta qué punto uno puede ser eso? ¿Hasta que punto uno logra cambiar? ¿Hasta qué punto rompes para sentir que estas donde queres estar? ¿Qué tanta realidad es lo que haces? Si viene con uno, o si uno lo provoca, debe tener la misma respuesta. La gente cambia, o eso es lo que dicen, yo creo que mutamos un poco, pero el punto de variación tiene la misma base que el paso que das. Un punto donde abrís situaciones y muchas veces sin darte cuenta las cerras.
Y punto. Todo esto y punto. De un insignificante destello, un átomo, un suspiro, desde lo más esencial, de lo primordial de tu luz, del primer paso, descubrir y ser descubierto, de ver ese reflejo de sentir y sentir mucho. Cada pequeña instancia de lo que cada uno es se contrae y expande por siempre. A veces ciclos cortos. Otros excesivamente extensos. Descubrir el comienzo de algo que añoraste, de algo que nunca quisiste ni titubear de su existencia al pensarlo. Algo perfecto. Algo surge cuando ese cometa mezclado de emociones, sentires, luz, calor, adrenalina, fuerza, creación, exposición, expansión y locura; emerge de algo tan minúsculamente precioso. Esas ideas desatadas que por primera vez concuerdan y se funden a esa realidad que siempre delante de tuyo toma verdadero significado. Cobra el valor de sentir que algo como uno es así y puede encontrar algo semejantemente concordante. Alguien que simplemente anule la amargura, la soledad, las dudas, los problemas. Que te haga cambiar de realidades, tirar muros y no sentir nada más que los dos corazones y la alegría producida por ambos. La belleza toma un grado infinito al develar que todo lo que pensabas que solo estaba en tu cabeza, de lo que ves, en realidad era solo una ínfima parte de lo que tiene para ofrecerte esta vida. Algo que de no ser por esa entrega y mezcla de flujos, de corrientes y de cambios no podría existir. Sentir los latidos armoniosos, o la respiración como una brisa cálida en el cuerpo, u oír las verdades infinitas que tienen para mostrarnos nuestros pensamientos, o deleitarnos con el gusto más perfecto de los aromas. Es algo que simplemente da vida. Lograr valorar por sobre toda realidad, palabra, materia o ideología, es precioso. Preciosos como el brillo de su boca, la frescura de su pelo, el destello de sus ojos llenos de pureza, la libertad con la que su cuerpo habla. Como su ser logra sentirte. Subís a tu estado infinito y te dispersas en esa mezcla única, aunque para ti será solo un pequeño lapso. Ese ciclo se desvanece y ahora sigue otro. Que ya conozco. Otra vez ese. La única diferencia ahora es el deseo de un nuevo ciclo de esplendor.
No se sentirlo, no se reaccionarlo no se en un cierto modo disfrutarlo pero sin embargo lo busco. Suena bastante irracional. Querer algo que cuando generas el momento no producís nada para llegar directamente a él.
El cambio cuando estabas en esa situación, Te hace ver diferente. ¿Qué paso con todo eso que quisiste contar con palabras y sabes que nunca podrás redactarlo con la perfección que merece? Me gustaría creer que esta vez solo por esta vez, las cosas terminaran diferentes. Aunque duren muy poco. Cortar con las ilusiones y con soñar despierto. Pero al menos haberlo tenido.
Yo siempre me moví por lo que me decía la otra persona, pero por cómo se mostraba corporalmente, sus gestos, sus palabras, su sonrisa, su alegría, su llegada. Siempre me fijo en sus cambios, en su libertad y su destellante sentir. Siempre aprecie más la imagen lumínica de cada uno a su cuerpo, ideas y gustos. Siempre pensé que muchas de las cosas que hacemos como personas y sociedad están sobrevaluadas, muchas rendidas al suplicio de las conjeturas y muchas nunca o casi nunca utilizadas.
Pensaba que se podía decir te amo de mil formas sin necesidad de decir una palabra. Siempre estaba fascinado con que las personas que se abren completamente son las que quieren conocer lo que sos por dentro y llegar más profundamente. Siempre pensé que algún día estaría con alguien liberal que todo fluyera libremente sin necesidad de generar protocolos de relaciones, sin necesidad de hacer aclaraciones y cuestionamientos, sin necesidad de deducir latidos.
Nunca busco obligar, ni lastimar, no me interesan los ritos, las idolatrías, ni los conflictos de nadie. No porque no los pueda entender, sino porque quiero sentir que desde el punto en que conozco a esa persona, todo es nuevo, vari
On May 03 2009
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