7/7/09
Yo no quiero un amor civilizado con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar.
Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero ni cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta, cortarme la coleta, brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin...
Lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí... y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres.
Porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar para mañana, no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana dos veces por semana sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero ni Venecia sin tí.
No me esperes a las doce en el juzgado, no me digas “volvamos a empezar”;
Yo no quiero ni libre ni ocupado, ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti.
Lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes, es que mueras por mí... y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres.
Porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren.