En este instante el mundo es apenas
un vitral confuso
los colores se invaden unos a otros
y las fronteras entre cosa y cosa
entre tierra y cielo
entre árbol y pájaro
están deshilachadas e indecisas
el futuro es así un caleidoscopio de dudas
y al menor movimiento el lindo pronóstico
se vuelve mal agüero
los verdugos se agrandan hasta parecer
invencibles y sólidos
y para mí que no soy lázaro
la derrota oprime como un sudario
...
pero llega el momento en que uno recupera
al fin sus anteojos
y de inmediato el mundo adquiere
una tolerable nitidez
el futuro luce entonces arduo
pero también radiante
...
decididamente
no voy a perder más mis anteojos
por un imperdonable desenfoque
puede uno cometer gravísimos errores.
Mario Benedetti
P.S. Uno de mis poetas favoritos. Vale la pena leer el poema entero... si os animáis: http://www.literatura.us/benedetti/otros.html
sorroman said on 7/13/08 1:03 PM …
Tiene razón Benedetti. Yo he estado sin anteojos y sin ojos. Recuperarlos te permite ver -incluso el futuro- bajo otra óptica.