Bajó la temperatura en picado, en un segundo empezó a caer mucha agua y luego, como por arte de magia, las gotas pasaron a ser pequeñas piedritas que al contacto con la oreja era como recibir un ataque de pellizcos con mala leche.
Foto: Arenys de Mar
sorroman said on 3/22/08 3:35 PM …
Pues imagínate recibirlos en la calva. Gracias por dejarme el gorro. Te invito a choripan.